Cuando la infidelidad es cibernética

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http://static.impre.com/images/11/06/10/253x190_175748.jpgPersonas de diferentes generaciones opinan sobre los cuernos en Internet

Lo que para unos no es falta de ética y para otros son errores del ser humano, definitivamente para todos, el intercambio de mensajes de tipo sexual del congresista Anthony Weiner con otras mujeres, fue una infidelidad para con su esposa.

“De ética, no sé si es una falta, tampoco si debe renunciar a su puesto, pero lo condenable aquí es que éste es un claro caso de infidelidad”, dijo Eduardo Valencia de 32 años.

El punto de Carmen Ardila, de 62, es totalmente diferente. “Es un sinvergüenza y un infiel” dijo. “Pobrecita su esposa. Él no tiene por qué hacer esas cosas, debe renunciar por dignidad para no avergonzarla más a ella”.

Para Franco Ruiz, de 59, la infidelidad no es solo del cuerpo, sino también con los pensamientos. “Una persona elegida para una posición política debe medir consecuencias antes de hacer estupideces, pero no debemos olvidar que este hombre es un ser humano y como tal tiene fallas y debilidades”.

Weiner admitió el pasado lunes, luego que desde el 27 de mayo y en repetidas ocasiones lo había negado, que unas fotos en su perfil de Twitter, en donde se veían su calzoncillo y su torso desnudo, fueran suyas.

El congresista demócrata de 47 años, que se casó hace menos de un año y cuya esposa se rumora está embarazada, también admitió haber mantenido conversaciones de tipo sexual con por lo menos seis mujeres, durante los últimos tres años, a través de su página de Facebook.

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