Tragedia en Colombia, al menos 61 muertos por una avalancha

Share Button

Colombia

El número de muertos por la avalancha que se registró este lunes en el municipio de Salgar (noroeste de Colombia), llegó a 61, mientras los damnificados son 333, según cifras divulgadas por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

El organismo cita como fuente al Departamento Administrativo de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres (Dapard) de Antioquia, departamento donde está situado Salgar, un municipio de unos 18.000 habitantes, para señalar que “se registran 61 personas fallecidas”.

Según un comunicado de la UNGRD, los cadáveres están siendo trasladados a Medicina Legal en Medellín, la capital de Antioquia, en donde se llevará a cabo el proceso de identificación.

La tragedia ocurrió en la madrugada de este lunes por el desbordamiento de la quebrada Liboriana a causa de las lluvias, lo que ocasionó una avalancha que prácticamente arrasó el corregimiento de Las Margaritas y afectó tres barrios del perímetro urbano de Salgar.

A medida que pasan las horas la cifra de víctimas mortales aumenta por el hallazgo de cadáveres de personas que estaban desaparecidas, mientras que el número de heridos se mantiene en 37, la mayoría de los cuales no reviste gravedad.

Según el reporte oficial de afectación, entre los damnificados hay 116 menores de edad que junto con los adultos están siendo ubicados en albergues temporales.

La avalancha sorprendió a los habitantes de esta zona montañosa y cafetera de Antioquia en la madrugada de este lunes, feriado en Colombia, provocada por el represamiento del río Liboriana, cuyo cause corre contiguo a varias poblaciones, entre ellas Salgar.

Olga Eugenia Osorio, alcaldesa de Salgar, explicó que a raíz de un fuerte aguacero sobre el cerro El Plateado se generó primero el represamiento de agua y posteriormente el desprendimiento de tierra que se mezcló con el río, lo que creó una masa de lodo que arrasó a su paso parte de la población rural de La Margarita, a cinco kilómetros de distancia de Salgar, donde se registró el mayor número de víctimas.

“Esta es una cosa que no tiene nombre, fue algo muy duro, hasta la tierra temblaba”, dijo Raúl González, uno de los sobrevivientes de la avalancha, a medios de prensa locales.

Otras de las personas que salieron ilesas coincidieron en que se sintió un fuerte estallido, lo que despertó a varios de los vecinos, quienes posteriormente vieron bajar la avalancha de lodo, acompañada de árboles y piedras que arrasaron con todo a su paso.

A toda esa situación se sumó el corte del servicio eléctrico, lo que impidió determinar con exactitud lo que había ocurrido hasta la madrugada cuando la luz del día dejo ver la dimensión de la tragedia.

A la zona se trasladó el presidente, Juan Manuel Santos, quien sobrevoló el área afectada, luego de lo cual se reunió con varias autoridades locales para determinar cómo se atendería la tragedia, que no solo acabó con vidas humanas, sino que destruyó unas 31 viviendas, además de calles, varios puentes y el acueducto.

El jefe de Estado dijo sentir “dolor” por lo ocurrido y sostuvo que pese a la tragedia había que tener “fortaleza y templanza”.

“Aquí hemos venido a acompañarlos y también a ayudarlos”, dijo Santos, quien declaró la “calamidad pública” lo que le permite a las autoridades tener “flexibilidad” para acceder a recursos económicos con los cuales atender a los damnificados e iniciar las labores de reconstrucción.

El presidente también dijo que mañana viajará a la zona del desastre una delegación del Ministerio de Vivienda para realizar un censo de los daños, mientras personas del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar se encargará de los niños que perdieron a sus padres en la tragedia.

Santos dijo que los cuerpos de las personas fallecidas serán remitidos a Medellín, capital de Antioquia, para su identificación.

Agregó que mientras se repara el sistema de acueducto, se suministrará agua a través de 25 camiones cisterna y añadió que ya se trasladan a la zona 500 ayudas humanitarias para las víctimas.

El mandatario dijo desconocer el número de personas desaparecidas, pero señaló que 166 rescatistas, policías y militares ayudan en las labores de rescate y ubicación de personas atrapadas o de víctimas mortales.

Para tal afecto, la policía envío varios equipos especializados en el rescate de personas, la Fuerza Aérea dispuso de aeronaves para el traslado de los sobrevivientes, mientras la Cruz Roja Colombiana pidió la colaboración del país con alimentos no perecederos, agua, frazadas y colchonetas para atender a las sobrevivientes.

Colombia es un país susceptible a este tipo de tragedias, porque muchas de sus poblaciones, con excepción del Caribe, la Orinoquia y la Amazonia, están construidas sobre zonas montañosas.

La tragedia más grande de este tipo se registró el 13 de noviembre de 1985 cuando cerca de 20.000 habitantes de la población de Armero perdieron la vida a causa de una avalancha que borró de un tajo ese municipio, ubicado en el departamento del Tolima, centro del país.

Las tareas de asistencia a los habitantes de la comunidad continuarán este martes, donde también buscarán recomponer los destrozos realizados por la avalancha.

Share Button